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Los ancianos del área metropolitana de Toronto hacen referencia
a una iglesia que se rehusó a honrar la cuarentena en 1992 al 1993

Parte 2

¿Será que debemos escuchar a las iglesias o debemos tomar cuidado de nuestra propia observación de la situación? Si ponemos a un lado las notificaciones de tantas iglesias y nos ponemos a investigar personalmente la situación, eso será una ofensa para el Cuerpo. ¿Respetamos el Cuerpo o nos respetamos a nosotros mismos? (The Problems Causing the Turmoils in the Church Life, pág. 32, del hablar de Witness Lee en una reunión con los ancianos de las iglesias en Canadá el 14 de agosto de 1993)

Hacen referencia a una iglesia que se rehusó a honrar su cuarentena

Algunos de los ancianos y los directores de la iglesia en Toronto han acusado falsamente a los colaboradores de presionar a la iglesia allí para que acepte la cuarentena impuesta a Titus Chu. Ellos han retado la autoridad de los colaboradores al disentir de la advertencia. Si regresamos en el tiempo hasta 1992, veremos que los hermanos del área metropolitana de Toronto fueron mucho más firmes en llamar a todas las iglesias en Canadá, para que honraran la cuarentena que le habían impuesto al hermano "X". Esto es mucho más de lo que los colaboradores compenetrados han hecho respecto a la cuarentena de Titus Chu y de algunos de sus colaboradores. Los hermanos del área metropolitana de Toronto escribieron múltiples cartas acerca de este tema, cuando la iglesia en Vancouver se rehusó a apoyar la cuarentena que los hermanos del área metropolitana de Toronto le habían impuesto al hermano "X".

El 13 de agosto de 19921, los ancianos de Vancouver respondieron a la carta de cuarentena de Toronto, estableciendo que ellos "habían recibido otra visión del cuadro de fuentes diferentes." Ellos declararon más adelante que hasta que no tuvieran un cuadro más claro, ellos no podían y no iban a hacer caso de la petición de los hermanos del área metropolitana de Toronto. En esencia, ellos se rehusaron a hacer caso de la petición de los hermanos del área metropolitana de Toronto, porque sentían que si un hermano era puesto en cuarentena en una localidad, eso no significaba necesariamente que había sido puesto en cuarenta en todas las localidades. Su respuesta causó que los hermanos del área metropolitana de Toronto escribieran de nuevo el 4 de septiembre de 1992 en una carta de cuatro páginas a los hermanos de Vancouver. En dicha carta ellos hicieron una recapitulación de la comunión con un anciano disidente de Vancouver. Ellos expresaron con desilusión que los argumentos que habían expresado no habían sido completamente explicados, dijeron que habían perdido su tiempo al escribir sus preocupaciones y clarificaron su posición. Los hermanos del área metropolitana de Toronto les recordaron a los hermanos de Vancouver que:

En el capítulo 14 de Romanos, Pablo nos exhorta a que recibamos a aquellos hermanos que difieren con nosotros en cuanto a las prácticas y las doctrinas. Sin embargo, en este mismo libro, Pablo también nos recomienda que nos apartemos de los que causan divisiones. Hermanos, mientras perseveramos en la práctica de cómo recibir a los creyentes, ¿no deberíamos también practicar la palabra de Pablo aquí en el capítulo 16? La meta de ambas exhortaciones es preservar la unidad del Cuerpo de Cristo.

Ellos citaron la posición de los hermanos en Vancouver en el sentido de que, "hasta tanto el hermano no haya causado problemas (división) aquí en Vancouver, lo recibiremos (sin importar el problema que haya causado en otras iglesias locales)". Los hermanos del área metropolitana de Toronto respondieron lo siguiente:

Si nuestra comprensión es correcta, su política es radicalmente diferente a la práctica establecida por las iglesias locales.

Cerca del final de esta carta, los hermanos del área metropolitana de Toronto criticaron a los hermanos de Vancouver por seguir recibiendo y dando la bienvenida a ese hermano divisivo, "sin importar los daños que había traído a otras iglesias". Luego preguntan:

¿Hermanos, cuál es su visión respecto al Cuerpo de Cristo? ¿Puesto que somos un solo Cuerpo, el daño que se produce en otras localidades no les hace daño a ustedes también? ¿Hermanos, cuál es su posición con respecto a la unidad del Cuerpo de Cristo?

Si les hiciéramos estas mismas preguntas a los ancianos disidentes de Toronto hoy día, ¿cuál sería su respuesta? Al rechazar la cuarentena impuesta a Titus Chu y a algunos de sus colaboradores, ellos rechazan los testimonios de los ancianos y colaboradores de Corea, Taiwán, China, Singapur, Malasia, Ghana, y los Estados Unidos. ¿Será que tienen algún conocimiento que los reportes de las iglesias y los colaboradores alrededor de la tierra son falsos? ¿Sobre qué base se colocan a sí mismos, como si tuvieran autoridad sobre los testimonios de tantas iglesias y de la advertencia de los colaboradores? ¿Ha cambiado la verdad o han cambiado ellos?

Apelando al ministerio del hermano Nee

El 14 de diciembre de 1992, los hermanos del área metropolitana de Toronto enviaron una carta de cinco páginas a los ancianos de las iglesias en Canadá, que consistía de extractos del ministerio de Watchman Nee ordenados por temas. Según los hermanos del área metropolitana de Toronto, "estos escritos clarifican la posición del recobro del Señor y la práctica de las iglesias locales durante todos estos años". Dijeron, basados en el ministerio del hermano Nee, que ninguna iglesia debería actuar independientemente de las demás iglesias para decidir si debería recibir a un hermano, y que un hermano que había sido disciplinado en una localidad, debería considerarse bajo la disciplina de todas las iglesias. Luego, ellos hicieron una exposición de Romanos 16:17 y Tito 3:10 respecto a apartarse de aquellos que causan divisiones y rechazar a una persona facciosa.

Ellos concluyeron afirmando con respecto a su decisión de poner en cuarentena a un hermano divisivo:

Basados en su [el hermano Nee] comprensión de las Escrituras y en la práctica establecida en el recobro del Señor desde el tiempo del hermano Nee, les escribimos para informarles acerca de nuestra decisión de disciplinar a cierto hermano y les solicitamos que no fuera recibido en la comunión de las iglesias locales en las cuales ustedes son sobreveedores.

"Fuertemente ofendidos" por cualquier iglesia que no coopere con su cuarentena

El 18 de diciembre de 1992, los hermanos del área metropolitana de Toronto enviaron una carta de once páginas a los hermanos de Vancouver, enumerando siete puntos en los cuales ellos habían "ofendido fuertemente a las iglesias del área metropolitana de Toronto".

Los hermanos del área metropolitana de Toronto les recordaron a los hermanos en Vancouver de

La comunión muy clara del hermano Watchman Nee referente al asunto de tratar con la división en una iglesia local y la manera en la cual las otras iglesias locales deberían cooperar con tal decisión en el principio de "Un solo Cuerpo".

Les recordaron más adelante a los hermanos de Vancouver que  no debería haber ninguna contienda en las iglesias (1  Co.  11:16), sino que "… lo que una iglesia hace [al disciplinar a un hermano], todas las iglesias deben seguirla…" Hoy día, algunos de los ancianos de Toronto y otros han ejercitado su propia preferencia y sentir, al rechazar la decisión de poner en cuarentena a Titus Chu. Ellos han rechazado "el principio de ‘Un solo Cuerpo’", que anteriormente defendieron y ya no proponen que "lo que haga una iglesia, todas las iglesias deben seguirla".

El siguiente párrafo de la carta contiene una cita muy diciente, especialmente a la luz de la situación actual. Los hermanos del área metropolitana de Toronto dijeron que tanto el hermano Nee como el hermano Lee habían expuesto muy claramente Romanos 16:17-20 y Tito 3:9-11. Ellos afirmaron que los hermanos de Vancouver evidentemente tenían una interpretación que difería de la de ambos, el hermano Nee y el hermano Lee. Con respecto a la enseñanza de ambos, el hermano Nee y el hermano Lee, los hermanos del área metropolitana de Toronto dijeron: "Sus enseñanzas prácticas preservan la salud y la unidad del Cuerpo de Cristo. ¿Por qué se rehúsan a aceptar su comunión referente a las Escrituras?" Hoy día podríamos hacer la misma pregunta a los hermanos que rechazan la cuarentena de Titus Chu. ¿Qué ha cambiado para hacer que los hermanos de Toronto abandonaran su carga previa de mantener y preservar la salud y la unidad del Cuerpo de Cristo?

En el siguiente párrafo los hermanos del área metropolitana de Toronto afirman que los ancianos de Vancouver estaban "tomando una dirección diferente" y "apartándose del camino" debido a que se rehusaron a seguir a Toronto en el asunto de la cuarentena del hermano "X" y del hermano Joseph Fung. Lo que están haciendo los hermanos del área metropolitana de Toronto al rechazar la cuarentena de Titus Chu es exactamente igual, en principio, a las fuertes acusaciones que hicieron contra los hermanos de Vancouver por lo que hicieron. Para usar sus propias palabras, estos ancianos disidentes están "tomando una dirección diferente" y "están apartándose del camino", es decir, se están desviando de la práctica del recobro del Señor, que fue edificada mediante el ministerio de los hermanos Nee y Lee, una práctica que ellos defendieron hace catorce años.

Los hermanos del área metropolitana de Toronto concluyeron esta parte de la carta con la siguiente frase:

¡Hablando francamente, ustedes tres hermanos [en Vancouver] han causado una ofensa muy seria en contra del Cuerpo! Debido a su hábito de recibir a los hermanos que han sido disciplinados por el Cuerpo, por ejemplo el hermano "X" y Joseph Fung, están ofendiendo a las iglesias locales y por lo tanto dañando la unidad del Cuerpo de Cristo.

¡Cómo nos gustaría que los hermanos del área metropolitana de Toronto hicieran caso a estas palabras hoy día!

Casi al final de la carta los hermanos del área metropolitana de Toronto les dicen a los hermanos de Vancouver:

Ustedes hermanos han creído en unos "pocos" santos disidentes sin confirmar los hechos con los ancianos aquí y luego han actuado presuntuosamente basados en hechos no confirmados al compadecerse de ellos.

En la actualidad, sucede exactamente lo mismo, respecto a la decisión de algunos de rechazar la cuarentena impuesta a Titus Chu y a algunos de sus colaboradores. Los ancianos disidentes no hicieron el intento de confirmar los hechos que se presentaron durante la reunión en Whistler, en la cual se presentó la carta de advertencia de los colaboradores. ¿Cómo pueden tener la seguridad plena de que deben rechazar la advertencia?

En la conclusión de esta carta, los hermanos del área metropolitana de Toronto de nuevo trajeron a colación el tema de mantener la unidad práctica en el Cuerpo de Cristo:

Sin embargo, cuando se trata de la unidad práctica del Cuerpo de Cristo, sería muy irresponsable de nuestra parte ignorar Romanos 16. ¡Podemos testificar que, debido a la visión del Único Cuerpo, fue que el Señor Jesús nos sacó de las denominaciones, la Hermandad y los grupos libres! Si ahora nosotros toleramos las cosas que experimentamos en Babilonia, anulamos la visión que atesoramos y la experiencia gloriosa de todos estos años.

Todo parece indicar que muchos de estos mismos hermanos ya no atesoran esta visión hoy día. Cuando escribieron esta carta, su visión era la de la unidad práctica del Cuerpo de Cristo, y en ese momento se rehusaron a tolerar cualquier cosa que anulara dicha visión. La visión no ha cambiado; ellos sí.

Protestando por el daño a la unidad del Cuerpo

En una carta del 25 de enero de 19932, los hermanos del área metropolitana de Toronto escribieron de nuevo a los ancianos de Vancouver. La carta fue otro intento para persuadir a los ancianos de Vancouver de que aclararan sus ofensas. Nuevamente los hermanos del área metropolitana de Toronto cuestionaron a los hermanos de Vancouver acerca de su visión respecto a la verdad y al único Cuerpo:

Mientras ustedes enfatizan que los santos deberían seguir las enseñanzas de Watchman Nee, tal parece que han ignorado una de las comisiones más cruciales de este ministerio: la unidad del Cuerpo de Cristo. Ustedes le han hecho creer a los santos que están bajo su cuidado que son uno con las iglesias en el recobro del Señor. Sin embargo, al mismo tiempo han ignorado el hecho de que algunos hermanos son divisivos. Sus actividades están dañando la unidad del Cuerpo. Queridos hermanos, según nuestra observación, ustedes están recibiendo a los hermanos conforme a su propio gusto y preferencia, en lugar de guardar los principios del único Cuerpo.

Casi al final de la misma carta, los hermanos del área metropolitana de Toronto dieron su testimonio personal referente a ser abiertos a todos los hermanos en el recobro del Señor:

Nosotros, las iglesias en el área metropolitana de Toronto, estamos contentos de haber recibido ayuda, todavía estamos siendo suministrados, y permanecemos abiertos a los hermanos de otras localidades en el recobro del Señor. Esta es la manera como permanecemos en comunión con todas las demás iglesias en el recobro del Señor.

Actualmente, algunos de los hermanos que llevan la delantera en la iglesia en Toronto parecen estar cortándose de la comunión de las demás iglesias. Sin duda, esto será una gran pérdida para la iglesia bajo su cuidado.

Conclusión

En 1992 al 1993 los hermanos de las iglesias del área metropolitana de Toronto tenían una expectativa muy fuerte de que todas las demás iglesias en el recobro del Señor los siguieran en la cuarentena que le impusieron al hermano "X". Ellos demostraron que comprendían los requisitos establecidos en Romanos 16:17 y Tito 3:10 para tratar con los que causan divisiones y las personas facciosas. Ellos apelaron al ministerio del hermano Nee para demostrar que cuando una iglesia local aplica la disciplina, todas las iglesias locales deben respetarla y aplicarla. Ellos afirmaron que al rehusarse a honrar la cuarentena ejercitada por las iglesias en el área metropolitana de Toronto, los ancianos en Vancouver habían "ofendido fuertemente a las iglesias en el área metropolitana de Toronto" y no estaban apoyando el principio del único Cuerpo.

Actualmente, algunos de los ancianos de Toronto reclaman que aquellos que apoyan la cuarentena impuesta a Titus Chu están interfiriendo de alguna manera con "la administración local" de la iglesia en Toronto. Tal posición sectaria no puede ser conciliada con la fuerte exhortación que le hicieron a la iglesia en Vancouver anteriormente, ni con la correspondencia posterior que enviaron a todas las iglesias en Canadá. El daño causado al Cuerpo del Señor en ese entonces fue en una escala mucho menor, que el que ocurre actualmente con las actividades divisivas de algunos hermanos.

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Cartas de referencias de éste artículo1


Notas:

1 Todas las cartas son en inglés solamente.

2 Esta carta es del 25 de enero de 1992, pero en el párrafo de apertura los autores dicen que están respondiendo a una carta de los hermanos en Vancouver con fecha del 9 de enero de 1993. Se cometió un error obvio en la fecha de esa carta; la fecha correcta debió haber sido 25 de enero de 1993.