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¿Dejan de enfatizar los colaboradores la iglesia local?

En la carta de Titus Chu con fecha del 22 de julio del 2006, él acusa falsamente a los colaboradores que están en el recobro del Señor de "dejar de enfatizar la iglesia local":

Sin duda, hermanos, ustedes continúan dejando de enfatizar la iglesia local al citar lo que dijo en cierta ocasión el hermano Lee acerca de que las iglesias locales son únicamente el procedimiento. Queridos hermanos, ¿no se dan cuenta de que Cristo y las iglesias locales son el compromiso fundamental que nos fue revelado por nuestros queridos y respetados hermanos Nee y Lee?

Titus se equivoca porque:

  1. Describe erróneamente lo que han hablado los colaboradores;
  2. Desecha la comunión del hermano Lee con respecto a que el Cuerpo es la meta y las iglesias son el procedimiento para alcanzar dicha meta, como "lo que dijo en cierta ocasión el hermano Lee".
  3. Expone erróneamente la meta del ministerio del hermano Nee y del hermano Lee.

La acusación falsa que hace Titus Chu a los colaboradores

La afirmación que hace Titus, acerca de que los colaboradores que ministran en las asambleas internacionales menosprecian el aspecto local de la iglesia, es falsa. Por ejemplo, durante el entrenamiento de verano del 2003, Ron Kangas dijo:

Estamos en una entidad orgánica que procede de Dios, está en Dios y que es la expresión del Cuerpo de Cristo. Debemos tener una visión acerca de la iglesia en la que estamos, una sensación fresca de estar en una iglesia local, una iglesia genuina. Por favor lean el libro Una iglesia genuina. Lean aquella fresca presentación de 1 Corintios 1:1-9 con respecto a una iglesia genuina, y regocíjense en el hecho de que somos miembros de una iglesia local genuina y auténtica. Estamos inmersos en algo que es de Dios, que está en Dios y en algo que por su naturaleza y función es una expresión del Cuerpo de Cristo. (Ron Kangas, "The Body of Christ and the Local Churches: the Unique Body of Christ Expressed as the Local Churches, The Ministry Magazine, tomo 7, no. 6, agosto del 2003, pág. 175)

Para que la iglesia sea práctica y real, se necesita de las iglesias locales (Mt. 16:18; 18:17). Sin las iglesias locales no podemos tener la iglesia universal, puesto que la iglesia universal está compuesta de todas las iglesias locales. No utilicen equivocadamente la palabra del ministerio respecto a que la iglesia es el procedimiento como un pretexto para no respetar ni honrar una iglesia local ni a sus ancianos. No podemos vivir sin este procedimiento, y necesitamos de la expresión local de dicho procedimiento exactamente en el lugar donde estamos. La honramos y respetamos a lo sumo. De otro modo, solamente tendremos palabrería y sueños vanos acerca de una iglesia universal. No podemos vivir directamente en la iglesia universal; es imposible que vivamos en la iglesia universal sin vivir en una iglesia local (Ap. 1:11; 2:1). (Ron Kangas, "The Body of Christ and the Local Churches: the Unique Body of Christ," The Ministry Magazine, tomo 7, no. 6, agosto del 2003, págs. 185-186)

Es muy claro que este hablar desaprueba la acusación que hace Titus Chu en sentido de que los colaboradores menosprecian o dejan de enfatizar el asunto de la práctica de la vida de iglesia en el terreno de la localidad.

Las iglesias locales son el procedimiento

1 Co. 1:2 – A la 1iglesia de Dios que está 2en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, los santos llamados, con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro.

Nota 1:21–¡La iglesia de Dios! No la iglesia de Cefas, de Apolos, de Pablo ni de ninguna práctica ni doctrina, sino de Dios. A pesar de toda la división, el pecado, la confusión, el abuso de los dones y la enseñanza herética que había en la iglesia en Corinto, el apóstol todavía la llamaba "la iglesia de Dios", porque allí estaba en realidad la esencia divina y espiritual que hace de los creyentes reunidos la iglesia de Dios. El apóstol se dirigió a la iglesia de esta manera basándose en el punto de vista espiritual que tenía al mirar la iglesia en Cristo. Esta expresión sencilla debía haber eliminado toda la división y confusión, tanto en práctica como en doctrina.

Nota 1:22– La iglesia está constituida del Dios universal, pero existe en la tierra en muchas localidades. Corinto era una de estas localidades. En naturaleza, la iglesia es universal porque está en Dios, pero en práctica, la iglesia es local porque está en un lugar definido. Por consiguiente, la iglesia tiene dos aspectos: el universal y el local. Sin el aspecto universal, la iglesia carece de contenido; sin el aspecto local, es imposible que la iglesia tenga expresión y práctica. Por eso, el Nuevo Testamento también pone énfasis en el aspecto local de la iglesia (Hch. 8:1; 13:1; Ap. 1:11; etc.).

Titus Chu rechaza la palabra del hermano Lee respecto a que "las iglesias locales son únicamente el procedimiento"1 como algo que "cierta vez dijo". Esto no es veraz y no le hace justicia al ministerio de nuestro hermano y a los santos que están en el recobro del Señor. El hablar del hermano Lee respecto a este punto está lleno de carga tal como los ilustran los siguientes extractos:

Después, Dios nos mostró el Cuerpo de Cristo mediante el hermano Nee. El Señor nos mostró que la iglesia local es el procedimiento y no la meta. La meta de la iglesia local es la edificación del Cuerpo de Cristo. (La cumbre de la visión y la realidad del Cuerpo de Cristo, pág. 9)

Es posible que pensemos que las iglesias locales son la meta de la economía de Dios. Sin embargo, no son la meta, sino el procedimiento tomado por Dios para alcanzar la meta de Su economía. No debemos olvidar que las iglesias locales no son la meta de Dios. Muchos de los que han sido traídos al recobro aman las iglesias locales por encima de todo, y dan mucho énfasis a la iglesia local. No obstante, no debemos pensar que cuando entramos en la iglesia local alcanzamos la meta de la economía eterna de Dios. No, todavía estamos lejos de la meta de Dios. Desde los tiempos del hermano Nee las iglesias locales han llegado a ser algo precioso en nuestra vida cristiana. Tal vez algunos de los santos se desaniman cuando oyen que las iglesias locales no son la meta de Dios. No obstante, si sólo estamos en las iglesias locales y no avanzamos, quedamos muy lejos de la meta de Dios. (Puntos prácticos en cuanto a la compenetración, págs. 9-10)

¿Acaso edificamos simplemente las iglesias locales? No. Estamos edificando las iglesias locales para edificar el Cuerpo de Cristo, el cual tendrá su consumación en la Nueva Jerusalén. Entonces, ¿quiere decir esto que simplemente debemos olvidarnos de las iglesias locales? No. Las iglesias locales constituyen el procedimiento con el cual Dios cumple la edificación del Cuerpo de Cristo. Dios tiene que seguir usando en gran manera las iglesias locales. Doy gracias al Señor porque mediante esta clase de comunión espero que todos sepamos dónde estamos hoy, dónde debemos estar y qué‚ debemos hacer. (La cumbre de la visión y la realidad del Cuerpo de Cristo, pág. 17)

Por consiguiente, debemos prestar mucha más atención al Cuerpo de Cristo que a las iglesias locales. (Puntos prácticos en cuanto a la compenetración, pág. 24)

El hablar de los colaboradores con respecto a que el Cuerpo de Cristo es la meta y que la práctica de la vida de iglesia local es el procedimiento para alcanzar aquella meta, son, tal como lo demuestran los extractos que preceden, un fiel rehablar del énfasis del hermano Lee en la última etapa de su ministerio.

El "compromiso fundamental" del ministerio del hermano Nee y del hermano Lee

Ef. 4:12 – A fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Ef. 4:16 – De quien todo el Cuerpo, bien unido y entrelazado por todas las coyunturas del rico suministro y por la función de cada miembro en su medida, causa el crecimiento del Cuerpo para la edificación de sí mismo en amor.

Col. 2:19 – Y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el Cuerpo, recibiendo el rico suministro y siendo entrelazado por medio de las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento de Dios.

Titus Chu dice que Cristo y las iglesia locales, y no el Cuerpo de Cristo, son el "compromiso fundamental" del ministerio del hermano Nee y del hermano Lee. Al decir esto, Titus Chu presenta equivocadamente la carga y la meta clara del ministerio de nuestros hermanos. Tanto el hermano Nee como el hermano Lee enfatizaron la práctica de las iglesias locales con miras al cumplimiento de la meta de Dios, que es el crecimiento, edificación y expresión del Cuerpo de Cristo (Ef. 4:12, 16; Col. 2:19). Del mismo modo, el énfasis que realizan los colaboradores con respecto a la meta, que es el Cuerpo, no menosprecia el procedimiento, es decir, las iglesias locales. No obstante, sí calibra la práctica de la vida de la iglesia local a fin de apuntar apropiadamente hacia el cumplimiento de la meta de Dios.2 También esto corresponde al ministerio tanto del hermano Nee como del hermano Lee.

En cuanto concierne a la práctica de la vida de iglesia, tenemos que enfatizar la iglesia local. Sin la iglesia local, uno no podría practicar la vida de iglesia. Sin embargo, con respecto al testimonio de la iglesia, tenemos que enfatizar el Cuerpo, el cual es el aspecto universal de la iglesia. (Entrenamiento para ancianos, libro 4: Otros asuntos cruciales con respecto a la práctica del recobro del Señor, pág. 47)

Al vivir la vida de iglesia en la localidad, nuestro vivir es local, pero nuestra comunión debe ser local y universal (Ro. 16:1, 16b, 22-23). Debemos tener comunión no solamente con los hermanos de nuestra propia localidad, sino también con los hermanos y hermanas de todas las otras localidades …. La vida de iglesia es local y universal. Pero es universal en un sentido mucho más amplio de ser local. (To be Saved in the Life of Christ as Revealed in Romans, pág. 32)

Todos necesitamos considerar este asunto. Tenemos la terminología y la doctrina, pero en la práctica, no tenemos la realidad. El propósito de la compenetración es introducirnos a todos nosotros en la realidad del Cuerpo de Cristo. Al igual que ustedes, yo valoro mucho las iglesias locales. Pero valoro las iglesias locales por causa de un propósito. Las iglesias locales son el procedimiento que nos introduce en el Cuerpo de Cristo. Las iglesias son el Cuerpo, pero es posible que las iglesias no tengan la realidad del Cuerpo de Cristo. Por tanto, necesitamos estar en las iglesias locales para poder ser introducidos en la realidad del Cuerpo de Cristo. (Puntos prácticos en cuanto a la compenetración, pág. 10)

Conclusión

El problema que entraña el énfasis desequilibrado efectuado por Titus Chu sobre el asunto de la iglesia local es que dicho énfasis deja fuera de consideración al Cuerpo de Cristo.

Aquí, sentimos tener que decir que entre nosotros hubo varios hermanos que tenían peso espiritual, pero sólo vieron la importancia de la iglesia local y no vieron el Cuerpo de Cristo. Por lo tanto, se pusieron a discutir, diciendo que el hermano Nee había afirmado muy claramente que todas las iglesias locales son autónomas, y que no tenían nada que ver la una con la otra. Dijeron que ninguna iglesia local, no importa cuál sea, debe entrometerse en los asuntos de otra iglesia local. Con esto vemos que no atendieron en lo más mínimo al Cuerpo de Cristo. (La cumbre de la visión y la realidad del Cuerpo de Cristo, págs. 9-10)

Lamentablemente, esto es lo que sucedió entre algunos de los que estuvieron bajo el énfasis miope de Titus Chu con respecto a que la iglesia local es un fin en sí misma. Se han desviado de la práctica de las iglesias locales, las cuales tienen lugar en el único Cuerpo orgánico y universal. Algunos de los que llevan la delantera en lugares como Toronto han aislado sus iglesias de la comunión del Cuerpo, rehusándose a permitir que santos de otras iglesias tengan comunión con los miembros de la suya. Otros, en lugares tales como Mansfield y Columbus, Ohio, han vindicado su autoridad al punto de excomulgar a un gran número de miembros debido a que éstos desean continuar en la comunión del Cuerpo. El hecho de pretender que el centro de la intención de Dios sea algo diferente del Cuerpo de Cristo es producir un ambiente en el que florece la ambición y los hermanos son tentados a buscar la edificación de sus propios reinos, sea éste una iglesia local o una región de la obra.

En contraste, el hablar de los colaboradores, desde un punto de vista general, presenta ambas necesidades: la de tener la iglesia local en el aspecto práctico de la vida de iglesia y la de cuidar el Cuerpo de Cristo como la meta de Dios. Reconoce la necesidad de la existencia de las iglesias locales así como la manifestación práctica del Cuerpo único de Cristo en el tiempo y el espacio; no obstante, lo hace en el contexto de la edificación del Cuerpo universal y en el mantenimiento del testimonio del Cuerpo único mediante todas las iglesias. Solamente tal práctica puede mantener las iglesias en una condición saludable y darle al Señor la oportunidad de llevar a cabo Su economía eterna para el cumplimiento de Su meta, la edificación del Cuerpo de Cristo.


Notes:

1En realidad, el hermano Lee no utilizó tal expresión. Antes, se trata de la caracterización que efectúa Titus respecto al hablar del hermano Lee.

2Una prueba importante para probar si un grupo de creyentes constituye una iglesia local o no consiste en saber si ellos están abiertos a tener comunión con otras iglesias. Si un grupo de creyentes declara estar sobre el terreno de la localidad pero se abstiene de la comunión con otras iglesias locales en el Cuerpo único de Cristo, aquel grupo no es una iglesia local sino una secta local (ver, por ejemplo: La vida de asamblea, págs. 76-77; The Spirit and the Body, pág. 214; Entrenamiento para ancianos, libro 10: El ancianato y la manera ordenada por Dios (2), págs. 136-137; Estudio-vida de Génesis, págs. 472-473; entre muchos otros pasajes afines del ministerio del hermano Lee. El hermano Lee habló también muchas veces acerca de las pruebas de una iglesia local genuina (Young People's Training, págs. 185-198; The Spirit and the Body, págs. 210-214; Entrenamiento para ancianos, libro 10: El ancianato y la manera ordenada por Dios (2), págs. 145-147; The Testimony and Ground of the Church, págs. 153-160). Un tema consistente a lo largo del ministerio de Watchman Nee y Witness Lee ha sido la necesidad de que una iglesia local mantenga comunión abierta con todas las iglesias locales de toda la tierra.